jueves, 16 de mayo de 2013

Colegio Santa Mónica. 4º EP. Escalas y proporciones


0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144,... ¡ORO! Qué razón tenía Pitágoras al afirmar que las matemáticas eran una ciencia mágica, que todo lo que conocemos se basa en las mismas fórmulas que nos da tanta pereza aprender cuando solo cuentan manzanas, o peras, o los euros que gasta María cuando va a comprar el pan. Pero al presentar a Leonardo y a su hombre de Vitruvio, algo cambia: de repente, 60 ojos como platos (62, porque el profesor también cuenta) fijan la vista en un ombligo, centro del círculo, y en –no sin rubor- unos genitales, centro del cuadrado, y se desorbitan siguiendo esa espiral áurea que todo lo dicta.

Proporciones, divinos ritmos que evitan que nos cuelguen las piernas en las sillas, que hacen que las cosas sean cómodas, que, sin saber muy bien por qué, nos dan la tranquilidad que proporciona la armonía. Los griegos encontraban la belleza en las formas proporcionadas; esta semana, gracias a ellas, 180 señores Modulor han encontrado un espacio habitable.   



lunes, 13 de mayo de 2013

Cap per avall city. 11 de mayo de 2013

Si Gaudí levantara la cabeza -además de darnos un buen susto-, sin duda se quedaría extasiado con la destreza de los Arquitectives que, el pasado sábado, experimentaron con las catenarias y los polígonos funiculares. Tras conocer la obsesión del arquitecto catalán por eliminar contrafuertes y demás refuerzos de los arcos, nos pusimos manos a la obra en un auténtico (y muy, muy sorprendente) ejercicio de abstracción, imaginación y visión espacial. De donde algunos, al principio, esperaban un taller de joyería, sacamos puentes, catedrales, construcciones coloristas y centros comerciales; todos ellos, contenidos en una ciudad boca abajo que la magia de la tecnología nos ayudó a descubrir.

Sin más, os invitamos a disfrutar del maravilloso mundo de la gravedad. No hay imanes, no hay fuerzas sobrenaturales. Solo cadenas, clips, artistas... Y algún truco fotográfico.



miércoles, 10 de abril de 2013

Colegio Santa Mónica. 6º EP. Rascacielos


En 1885, W. Le Baron Jenney construyó en Chicago el que se considera el primer rascacielos de la historia. Con “solo” diez plantas y 42 metros de altura, el Home Insurance se convirtió en el precursor de una creciente competición por tocar las nubes, alentada por los avances constructivos y tecnológicos, propios de la época.

Casi 130 años después, más de un centenar de alumnos del colegio Santa Mónica han tomado el relevo a los especialistas de las alturas. Durante dos intensas jornadas, nombres como Burham, Pelli, Pei o el propio Wright se han colado en las aulas para inspirar a nuestros pequeños artistas, iniciándoles en conceptos de composición y estructuras y demostrándoles cómo, a partir de los rascacielos, podemos aprender física, matemáticas, historia, léxica e, incluso, religión (*).


Y tras convertir el patio en una “pequeña-gran manzana”, planteamos juntos los modelos urbanos: la ciudad compacta frente al sprawl, el transporte público frente al privado o la verticalidad frente a la horizontalidad son algunas de las discusiones que nos llevan a reflexionar si, teniendo en cuenta todas las variables, supone un mayor impacto –visual, medioambiental, territorial,...- el Hyperbuilding de Rem Koolhaas o la gran mayoría de núcleos norteamericanos. Ahí queda eso.


El modelo norteamericano de ciudad dispersa y la ciudad compacta, según Koolhaas


(*) En estructuras, se conoce como "cruz de San Andrés" al arriostramiento en aspa, según paralelismo con el martirio de dicho santo, que fue crucificado en forma de X. Mientras explicábamos esta anécdota, dos operarios atravesaban en patio cargados con el crucifijo del paso de Semana Santa, cual éxodo al Monte Calvario.

lunes, 25 de marzo de 2013

Colegio Santa Mónica. 1º EP. Mi calle

Son ya muchas las ocasiones en que hemos hablado de calles, en que hemos insistido en que éstas (así como las plazas, los parques y la ciudad, en general) deben estar pensadas para que las personas paseen, jueguen, se reúnan y mantengan la relación social para la que fueron tradicionalmente concebidas. Innumerables veces, nos hemos parado a mirar –que no solo ver- los múltiples elementos que las integran: los árboles, el mobiliario urbano, los carriles especiales, las aceras y calzadas... En definitiva, un cúmulo de pequeñas piezas que no nos cansaremos de unir y combinar para devolver a la ciudad el carácter humano que merece.

Hoy éramos 150. Y he aquí el resultado: calles, callejones, avenidas, paseos, pasajes, bulevares, ramblas, rondas, correderas, travesías, carreras, viales y costanillas. Todo eso, en un solo día. Estamos agotados, pero ha valido la pena.